Dieciséis años de querernos y protegernos mucho.
Ya descansas bonita, gracias por cuidar a todos los seres que habitan o habitaron esta casa, por guiar en todo a Kenny y a Zully, por hacerles piojito, por todo.
El amor que te brinda un perro es lo más sincero, puro y bonito del mundo; espero que te hayamos hecho sentir aunque sea un poquito de todo el cariño que nos diste.
