No soy alguien con devoción a la religión, sólo sé que hay algo en algún punto del Universo y nunca lo voy a negar.
Ver a una persona sufrir los estragos de una difícil enfermedad es en realidad de las cosas más duras que he tenido que afrontar. Llegar y ver sus lágrimas por el dolor, por la impotencia de no cambiar su estado, brazos llenos de moretones provocados por agujas, músculos atrofiados, un escenario indeseable en general. No se entrenan a las personas para estas situaciones, en ninguno de los dos lados. Sin embargo, luchar siempre ha sido instinto y en contraste a lo anterior, ver las tercas ganas de salir adelante y superar cualquier obstáculo es lo más grato en el mundo, es como si te dieran un punto de apoyo para impulsar aún más alto ese deseo de mejorar, de hacerle saber que siempre hay alguien con quien contar.
Creo en los milagros tanto como en los frutos del esfuerzo de las personas, del lado que lo mires tengo una fe inmensa en que por delante sólo esperan cosas buenas and this too shall pass. Fuerza.
