sábado, agosto 7

Todavía extrañaba a mis amigos dinosaurios.

Al final sólo queda lo del comienzo, siento que todo el clímax se encerró en una burbuja que ya merito explota, pero pues si lo hace es por su culpa quién le manda a la burbuja a flotar tan alto y lejos de donde salió.

Otra vez esa sensación de empatía ajena que te inunda por completo cuando abres los ojos y aprendes a ver que lo que tanto buscas y que en estos tiempos está subestimado como lo es la simple y entera comprensión de alguien más siempre estuvo tan cerca de tí. Me trato de convencer que ya en ésto no hay opción, que ya nadie elige a quien quisiera que interpretara todo lo que se genera dentro de uno mismo, total, si lo haces te lastimas por que las expectativas que malamente te haces de las personas de una u otra forma siempre resultan en negativos, nunca sabrás lo que las personas realmente te pueden brindar, y cuando te das cuenta de lo mucho que te quedan a deber viene lo malo.

En algo si estoy deacuerdo contigo: debemos de iniciar a desconfiar de todos para ya no quedarnos una vez más en la dolorosa bancarrota, ya no más por favor.